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Noticias Internacionales

Inteligencia Artificial: Verdades y Mitos científicos que existen en la vida diaria

septiembre 26, 2021

El ingeniero argentino Fredi Vivas, que se especializa en el centro creado por Google y la NASA, explicó a Noticias internacionales cómo la IA es aparentemente invisible, pero existe en todos los campos. Cuáles son sus ventajas y perjuicios

Inteligencia Artificial
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Inteligencia Artificial. Fredi Vivas es ingeniero de sistemas y músico. La primera pasión empezó en Lomas de Zamora, de 12 años. Ha realizado todas las actividades relacionadas con la tecnología imaginables, desde el trabajo en red hasta diversos servicios técnicos.

Pero cuando recibió una beca de la Silicon Valley Singularity University, su vida cambió drásticamente. La universidad está dirigida por la NASA y Google para empoderar a los futuros líderes tecnológicos.

En ese sitio mágico para los aficionados a la IT (tecnologías de la información, por sus siglas en inglés) se mezclaron 90 profesionales de 50 países del mundo especializados en las más diversas disciplinas: médicos, ingenieros, educadores, entre otros. Noticias Internacionales.

Vivas se ha convertido en un faro de la ciencia de datos en el país y tiene su empresa, RockingData, una startup dedicada a brindar servicios de Data Science y Big Data. Es coordinador académico del programa Big Data de la Universidad de San Andrés. 

Además ha publicado un nuevo libro, ¿Cómo piensan las máquinas? de Editorial Galerna, que intenta ser un camino hacia la divulgación de su especialidad. A los 10 años leyendo la revista Muy Interesante se apasionó por la ciencia y la tecnología. Aunque nunca fue lo que se considera un genio de las Ciencias Exactas, según cuenta, encontró en la Informática una herramienta para superarse y conseguir impacto positivo en la sociedad.

“Inteligencia artificial (IA) es una de esas palabras te´cnicas que se metieron de lleno en el lenguaje cotidiano. Podríamos definirla como la combinacio´n de algoritmos desarrollados con el objetivo de mostrar comportamientos considerados inteligentes que imiten, en alguno de sus aspectos, las capacidades del ser humano”, explicó.

Admitió que aunque este es un concepto «muy técnico» y puede resultar remoto para la mayoría de las personas, «lo hemos hecho en nuestra vida diaria. Cuando hablamos con la asistente virtual del iPhone Siri, nos enfrentamos a que es un sistema que procesa el lenguaje natural».

Eso es inteligencia artificial. Cuando usamos Waze, el sistema selecciona la mejor ruta a través de cálculos para que podamos optimizar la navegación en tiempo real. Esto es inteligencia artificial. Cuando Amazon hace cestas de compras basadas en el pasado Cuando brindamos recomendaciones de productos, esto también es inteligencia artificial.

Vivas está convencido de que la tecnología hizo más llevadera la larga pandemia de COVID-19. “Con la inteligencia artificial está pasando algo parecido a lo que sucedió, por ejemplo, con la electricidad. Es algo tan cotidiano que dejó de ser visible. Ya no le prestamos atención, pero ahí está.

Ante la fuerte exigencia que tuvieron los centros de salud cuando el número de contagiados de COVID-19 creció exponencialmente, junto a su grupo de trabajo implementó “en un sanatorio de Buenos Aires un algoritmo que permitía organizar el enorme volumen de datos disponible, establecer patrones y prever cuestiones como cuántas camas debían tener libres, cuántos insumos eran necesarios, cómo ordenar y planificar los descansos de los médicos y, sobre todo, cuántas personas iban a ingresar con COVID-19 a terapia intensiva”, relató.

El mundo de la salud está ampliamente atravesado por la inteligencia artificial. Por ejemplo “existen diversos softwares que permiten detectar, con gran precisio´n, ciertas anomali´as en radiografi´as, visualizando, por ejemplo, tumores que en algunos casos son imperceptibles al ojo humano.

Aplican una técnica de inteligencia artificial denominada computer vision o visión artificial que tiene una enorme capacidad para identificar objetos dentro de videos o imágenes.

También la agricultura las aplicaciones “son infinitas, y Argentina es referente en la agtech. Transporte, política, finanzas, educación. En todo hay IA”, dijo. “El análisis de los datos otorga previsibilidades y respuestas a las preguntas que nos hacemos en estas circunstancias. La ciencia de datos se basa en saber qué pasó para predecir qué puede ocurrir. En todo el mundo hay cientos de ejemplos de casos similares a este”.

Pero para aquellos que han estado presos durante mucho tiempo, en la vida diaria, la aparición de la inteligencia artificial hace que la vida sea más placentera. «El algoritmo de recomendación de series de Netflix basado en nuestro gusto también nos facilita el aislamiento», dijo. «Ya sea en su campo de trabajo o en su campo de negocios, nuestras actividades han sido reemplazadas por disrupción tecnológica».

Vivas cree que aún existen ciertas barreras culturales que llevan a muchas personas a desconfiar de la inteligencia artificial porque, “todo cambio tecnológico genera, no solamente emoción y entusiasmo, sino también miedo y ansiedad. Miedo a que la tecnología nos reemplace, o a no poder adaptarnos a una forma nueva de hacer las cosas. O simplemente rechazo a lo desconocido”, dijo, por eso “la mejor forma de superarlo es conociendo cómo funciona la inteligencia artificial”.

Para perder el temor a los perjuicios que puede traer la tecnología, el especialista enumera los mejores ejemplos de sus beneficios: “Hay que considerar cómo las máquinas pueden ayudarnos en tareas pesadas, peligrosas, poco higiénicas y que requieren acción repetitiva.

O cómo los humanos podemos complementar a las máquinas cuando hablemos de tareas que requieran de altos niveles de intuición, emocionalidad o sensibilidad cultural. Pienso que un libro, la educación o las charlas son maneras que busco romper ciertos mitos sobre la relación humanos-IA”.

Entonces aparece en escena las cuestiones éticas en la aplicación de las IT. Aún está fresco en la memoria de muchos el escándalo de Cambridge Analytica, la consultora británica que usaba datos de Facebook para diseñar mensajes segmentados en campañas políticas.

“Para nuestro equipo es un valor importante no perder de vista el propo´sito de nuestro trabajo: se trata de usar el conocimiento para pensar de manera creativa y cri´tica, colaborando para resolver problemas de la vida real. Si queremos aprovechar el beneficio de usar los datos para mejorar la calidad de vida de las personas, es el momento de establecer criterios legales y éticos sólidos”, explicó.

«La mejor manera de gestionar y evitar estos riesgos es haciéndoles saber, no ponerlos debajo de la alfombra, sino sobre la mesa. Nos enfrentamos a una tecnología muy poderosa. No podemos centrarnos en las oportunidades sin comprender el riesgo.

Pero no Dejemos que los árboles cubran el bosque por nosotros: si hacemos un buen uso de esta tecnología, podemos cambiar por completo el mundo en el que vivimos. Ya lo estamos haciendo. Cuando usamos inteligencia artificial y ciencia de datos, creamos modelos para que la máquina pueda entender el mundo, esto puede ser un proceso repetitivo, y peor aún, magnificará el error humano.

Los sesgos a la hora de desarrollar procesos de IA son ampliamente debatidos entre los especialistas. “Como usuarios buscamos cada vez mayor transparencia en cualquier gestión, exista un algoritmo o no de por medio.

Por eso el objetivo principal tiene que ser diseñar mecanismos de toma de decisiones inteligentes centrados en los humanos. En este contexto y dada la infinita complejidad de un sistema de valores humanos, es necesario que la inteligencia artificial sea dotada de valores y principios, esto sin dudas es responsabilidad de las personas que construimos estas tecnologías, comprendiendo las implicaciones morales y éticas de nuestro trabajo.

-La máquina aprende lo que el ser humano le enseña, ¿y si no le enseña bien?

-A medida que aumenta el número de proyectos de inteligencia artificial puestos en funcionamiento en una organización, existe la necesidad de una exploración más profunda del impacto de la inteligencia artificial en las actividades, restricciones y objetivos de la organización, incluidos los mecanismos y procesos. Las organizaciones iniciaron este camino cuando transitaron este camino, por eso es importante considerar generar inteligencia artificial responsable.

-¿Cuáles serían algunas ideas para que se ejerza esa responsabilidad?

Creo que la educación y difusión de la inteligencia artificial es responsabilidad de la empresa. Trabajar de forma multidisciplinar. La horizontalidad genera opiniones y diálogos que no se pueden lograr de otra manera.

Establecer un marco para una IA confiable e interpretable, con el objetivo de garantizar la seguridad de la IA en el futuro, por lo que es importante comprender los debates actuales que guían la regulación, las políticas integrales y los principios de diseño de la IA. Comprometidos con la creación de un proceso anti-sesgo.

Quizás nunca seamos capaces de evitar los sesgos en los algoritmos, pero podemos intentar desarrollar procedimientos para reducirlos al mínimo, y estar atentos cuando aparezcan detectarlos. Cuando inicie un proyecto de IA, considere el impacto potencial del producto.

-La capacidad de atención de los centennials es de 8 segundos y actualmente representan el 40% de los consumidores. ¿Cómo captamos su atención?

-Ha habido un cambio fundamental en la forma en que se consume el contenido, no es mejor ni peor, es justo. Las noticias más alegres, verdaderas, prácticas y no desactualizadas, creo que son la mejor forma de llegar.

Estamos trabajando con un gran equipo de expertos en datos en algo que no podemos anunciar oficialmente, pero déjenme decirles que este será un curso en línea sobre datos que tiene como objetivo cambiar la forma en que aprendemos y enseñamos estos temas. Utilizamos el microaprendizaje, que se basa en contenidos en un formato más pequeño y segmentado.

-¿De qué forma va a cambiar a las personas comunes el mundo de datos?

-Nos ha cambiado en casi todo lo que hacemos. Las películas que vemos, la música que escuchamos, los productos que compramos, las noticias que consumimos, las conversaciones en el chat.

Todo esto está mediado por el mundo de los datos, lo que es más interesante es que generará más datos, que se utilizarán para mejorar el asesoramiento técnico, las sugerencias y la experiencia de todos nosotros. Está en todas partes. Solo necesitas afinar tus ojos para verlo.

-¿Es posible volverse un sujeto desconocido para las máquinas?

-Por ejemplo, en Estados Unidos, cerca de la mitad de los rostros de los ciudadanos se registran a través del sistema de reconocimiento facial de la policía.

Esta discusión lleva mucho tiempo, pero en principio es difícil volverse invisible frente a la tecnología. Pero la IA no identificó a mi Fredi Vivas como un ser humano único e irrepetible, sino en función de los datos que pudo obtener de mí.

Con Información de Infobae