
En la República Dominicana, Mario José Redondo volvió al foco público tras conceder una entrevista para Panorama, donde habló sobre su vida después de haber cumplido 30 años en prisión.
El medio resaltó que comprende la carga emocional y el impacto que su caso tiene en la sociedad, dejando claro que la intención no es justificar ni glorificar el crimen que conmocionó profundamente al país.
Durante la conversación, Redondo compartió detalles de cómo afrontó este periodo en distintas cárceles. Entre sus logros, destacó haberse graduado como abogado y ofrecer clases de inglés a otros reclusos, con el objetivo de ganarse su respeto y contribuir de manera positiva a su entorno.
En una reflexión sobre los eventos que dejaron una huella imborrable en la memoria colectiva, explicó que mantenía una relación afectuosa con su primo y negó haber sentido envidia o tener conflictos con él o con sus tíos.
Asimismo, descartó padecer alguna enfermedad mental y admitió que el asesinato de su primo, José Rafael Llenas Aybar, fue impulsado por su ambición y falta de control. Redondo reconoció que actuó impulsivamente sin detenerse a analizar sus acciones.
Ante la interrogante de la entrevistadora sobre lo que lo llevó a cometer el delito, guardó algunos segundos de silencio antes de responder: “Perdí el control. Me dejé llevar y me coloqué en situaciones que me hicieron sentir que no podía manejarlo, pero esto no es una excusa”.
Redondo también mencionó que no recuerda cuánto tiempo pasó planeando el crimen: “Ahora, mirando hacia atrás, no estoy seguro de que ‘planificación’ sea el término adecuado para describir lo que ocurrió. Planificar implica algún tipo de orden o estructura lógica, pero lo que hice carecía totalmente de eso”.
En otra parte de la entrevista, reflexionó sobre su relación con las personas involucradas en los hechos. Explicó que inicialmente pensó que podría mantener el control sobre la situación; sin embargo, terminó descubriendo que carecía de la capacidad necesaria y que las circunstancias lo sobrepasaron, conduciendo eventualmente a consecuencias legales para algunos implicados.
La entrevista también abordó el silencio que mantuvo Mario durante años sobre aspectos específicos del caso. Hoy busca compartir una mirada introspectiva para ayudar a comprender sus acciones sin intentar justificar lo ocurrido.
Panorama, por su parte, subrayó su compromiso ético y profesional en la entrevista, asegurando que no pretende minimizar el dolor de la familia ni desacreditar la indignación social generada por el crimen.
Redondo hizo énfasis en los procesos de aprendizaje y reflexión que vivió durante su condena, presentando su intento de transformación personal, lo cual ha suscitado intensos debates entre la opinión pública.
Este caso sigue siendo uno de los más recordados en la República Dominicana, y la reciente entrevista reavivó discusiones sobre justicia, redención y las consecuencias de sus actos.
En resumen, Mario José Redondo ofrece actualmente una perspectiva concentrada en analizar sus errores del pasado, aceptando su responsabilidad y destacando cómo la ambición y el descontrol fueron clave en el hecho que marcó una tragedia para su familia y para todo el país.
