
Tras una masiva operación militar estadounidense contra tres instalaciones nucleares iraníes, las principales autoridades civiles y militares estadounidenses han intensificado la vigilancia tanto a nivel internacional como nacional. La medida incluye el despliegue de tropas adicionales en zonas sensibles como el estado de Nueva York.
En una conferencia de prensa conjunta, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Kane, detallaron la operación, denominada “Midnight Hammer”.
Explicaron que las Fuerzas Armadas estadounidenses están en alerta máxima y listas para intervenir ante cualquier respuesta directa o indirecta de las autoridades iraníes. «Esta fue una acción bien pensada, legal y necesaria. Si Irán intenta responder, nuestras fuerzas están totalmente preparadas para actuar con decisión», declaró Caine.
A nivel nacional, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró que, si bien no se habían recibido amenazas específicas, toda la infraestructura crítica del estado se encontraba bajo vigilancia reforzada.
«Por precaución, estamos en alerta máxima. Nueva York es un objetivo global simbólico y no bajaremos la guardia», declaró en un comunicado oficial.
