
Santo Domingo — En torno a la trágica muerte del joven agente Almánzar, nuevos datos proporcionados por su familia apuntan a un supuesto encubrimiento de los responsables del accidente que le arrebató la vida.
De acuerdo con informes previos, Snayder Almánzar Mena, de 22 años, falleció tras sufrir un trauma craneoencefálico severo durante un operativo de interdicción migratoria en el Distrito Nacional.
Se ha aclarado que el incidente tuvo lugar en la madrugada del domingo, en la intersección de las avenidas Jiménez Moya e Independencia, cuando una yipeta Porsche blanca se pasó un semáforo en rojo circulando a alta velocidad.
El impacto lateral contra la patrulla en la que se encontraba el agente fue captado por cámaras del Sistema de Emergencias 9-1-1 y quedó consignado como material forense que documenta el momento exacto del siniestro.
La despedida a un joven agente
La madre del agente describió con evidente dolor lo ocurrido: “Le chocaron a su unidad en servicio y mi hijo cayó al pavimento… ya no volvió a despertar”, expresó conmocionada frente a las cámaras.
El agente llevaba apenas un año en activo y estaba por graduarse como ingeniero en programación. Según su hermana Stacy, esa misma madrugada Almánzar preparaba una sorpresa para celebrar el Día de las Madres, pero no recibió permiso de sus superiores para salir, lo que lo llevó a estar presente en aquel trágico momento.
No obstante, el aspecto que genera mayor indignación en la familia es el trato que se le ha dado al caso. Miguel Ángel Almánzar, su padre, denunció ante los medios una supuesta protección hacia los responsables del hecho: “Me dicen que son personas influyentes y los están encubriendo. Sus nombres no se hacen públicos”, afirmó mientras mostraba imágenes de licencias de conducir compartidas por WhatsApp, documentos que vincularían a quienes iban en el vehículo.
Entre los nombres divulgados por el padre figuran Gabriel Elías Pockels Madrid, Frederic Augusto Emam Zade Lluberes y un tercero identificado como Franklin Aponte. Según fuentes periodísticas, el conductor de la yipeta arrojó niveles elevados en la prueba de alcoholemia y permanece detenido a la espera de juicio.
Durante el velatorio del agente, su hermana exigió justicia: “Eso fue homicidio”, declaró entre lágrimas. La madre, por su parte, lanzó una advertencia llena de emoción: “Hoy me tocó perder a mi hijo, pero mañana será otra madre si permitimos que esta impunidad continúe. Todo por unos supuestos poderosos”.
El siniestro, además de acabar con la vida del joven Almánzar, dejó heridos a dos agentes migratorios y a cuatro militares, uno de los cuales requería una intervención quirúrgica urgente al momento de los primeros reportes.
El caso resalta una problemática alarmante: pese a contar con evidencia contundente como el video forense, el hermetismo de las instituciones respecto a los involucrados está generando un profundo malestar por lo que muchos consideran un trato privilegiado ligado al estatus económico.
Mientras la familia da el último adiós al joven agente, una pregunta permanece: ¿se impartirá justicia antes de que los nombres de los responsables sean borrados del expediente? Las respuestas, aún inciertas, pesan sobre este doloroso caso.
@soydenavarrete096 Snayder Almánzar Mena, de 22 años de edad, se nos fue mientras cumplía con su servicio militar. Según las informaciones preliminares, el joven se desplazaba en una camioneta cuando un conductor que presuntamente se encontraba bajo los efectos del alcohol cruzó un semáforo en rojo e impactó el vehículo en el que viajaba.
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