
El diputado Bray Vargas manifestó que el caso de Senasa evidencia nuevamente que la corrupción en la República Dominicana no distingue partido ni color político y alertó sobre cómo muchas veces se camufla bajo una fachada de respeto y autoridad, vistiendo traje, corbata y ocupando cargos públicos.
El legislador resaltó que mientras miles de jóvenes enfrentan obstáculos para acceder a oportunidades laborales debido a su apariencia, tatuajes o estilo de vestir, los verdaderos delincuentes suelen lucir smoking, aludiendo a quienes desde posiciones de poder abusan de los recursos del Estado.
Vargas enfatizó que lo sucedido en el Seguro Nacional de Salud (Senasa) trasciende un mero escándalo administrativo, catalogándolo como una de las formas más crueles de corrupción, ya que afecta directamente a los sectores más desfavorecidos en términos de salud.
Subrayó además que en este caso aún faltan responsables por identificar, incluidos cómplices y partícipes indirectos, e insistió en que todos deben rendir cuentas ante la justicia, sin excepciones, sin influencias y sin acuerdos ocultos.
A pesar de ello, Vargas recalcó que mientras se determinan las responsabilidades, existe una necesidad moral y social ineludible: recuperar la operatividad de Senasa, fortalecer sus servicios y asegurar soluciones efectivas para las miles de personas que dependen del sistema público de salud para seguir con sus tratamientos médicos.
Este asunto, señaló, no debe percibirse como una cuestión partidista, sino como un problema que afecta la humanidad. La salud no puede ser rehén de la corrupción, afirmó.
Hasta el momento, hay diez imputados por presuntos delitos de corrupción, fraude y lavado de activos relacionados con el Seguro Nacional de Salud. El caso ha generado conmoción e indignación entre la ciudadanía, considerándose un acto de traición al pueblo dominicano. Según el Ministerio Público, la supuesta organización criminal habría defraudado a la ARS estatal por un monto superior a 15 mil millones de pesos.
