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Lo ocurrido en Venezuela pone en alerta a República Dominicana

junio 25, 2026
Ramón Delanoy

Santo Domingo, República Dominicana – Ramón Delanoy, director del Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), instó a reforzar la preparación ante sismos en la República Dominicana, haciendo énfasis en la importancia de capacitar a la población sobre cómo reaccionar frente a eventos de gran magnitud, especialmente tras los recientes terremotos registrados en Venezuela.

Delanoy señaló que estos movimientos sísmicos ocurrieron en la zona de interacción entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica. El primer evento tuvo una magnitud de 7.2 y fue seguido, sólo 39 segundos después, por otro de magnitud 7.5 frente a las costas venezolanas. Según el especialista, este fenómeno fue poco común debido a la proximidad temporal entre ambos sismos, y tuvo repercusiones que llegaron hasta la República Dominicana.

El experto indicó que las ondas sísmicas se propagaron a través de la placa del Caribe, lo que permitió percibir los temblores en varios países de la región, incluyendo localmente. Este comportamiento se debe a cómo la energía sísmica se libera y se desplaza por el subsuelo. Además, mencionó que eventos similares en otras partes del mundo, como el reciente terremoto de magnitud 6.9 en Japón, son recordatorios de la actividad natural de los sistemas tectónicos, algo particularmente relevante para un país como la República Dominicana debido a su ubicación geográfica.

En términos de respuesta ante emergencias, Delanoy aseguró que el país cuenta con protocolos establecidos para informar a la ciudadanía y coordinar acciones entre instituciones como el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y la Defensa Civil. Sin embargo, destacó que ningún país está completamente preparado frente a las devastadoras consecuencias de un terremoto de gran magnitud.

El especialista enfatizó en la necesidad urgente de continuar con iniciativas que fortalezcan la educación ciudadana y promuevan edificaciones resistentes a los sismos. Añadió que, aunque es imposible eliminar por completo los riesgos de un gran terremoto, una buena prevención es clave para mitigar los daños potenciales.

Como medidas prácticas, recomendó identificar con antelación zonas seguras, mantenerse alejado de estructuras vulnerables y cables eléctricos durante un temblor, así como permanecer informado mediante los canales oficiales en cualquier escenario relacionado con movimientos telúricos. Dichos consejos son esenciales para las comunidades locales en el contexto nacional.

Sobre la alerta de tsunami emitida tras los terremotos en Venezuela, Delanoy explicó que estos avisos son parte de los protocolos internacionales que se activan automáticamente en caso de sismos fuertes en áreas costeras o marítimas cercanas al país. Aclaró que una alerta no implica necesariamente la formación del fenómeno, sino su posibilidad, por lo que sirve para actuar preventivamente mientras se completan las evaluaciones necesarias. En este caso, el sistema nacional de monitoreo sísmico detectó rápidamente los eventos y permitió a las autoridades tomar medidas oportunas; posteriormente, se descartó cualquier peligro significativo para el territorio nacional y se levantó la alerta.

En paralelo, las autoridades venezolanas continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas por los intensos terremotos. Los informes preliminares revelan un considerable número de víctimas e impactos materiales graves. Esto ha generado apoyo internacional por parte de varios países vecinos, incluida la República Dominicana.