
La liberación de los principales investigados en la desaparición de la niña Brianna Genao ha generado una profunda preocupación en su familia, que teme que el proceso judicial pierda fuerza. Un pariente cercano expresó que esta decisión se siente como “volver al punto de partida”, pese a que los implicados continúan bajo supervisión de las autoridades.
Según la familia, la medida representa un retroceso que incrementa el desgaste emocional y la sensación de incertidumbre. Aseguran que esperaban un avance más firme y transparente desde las primeras etapas de la investigación, y manifiestan frustración ante lo que perciben como falta de claridad en el manejo del caso.
El caso ha provocado una fuerte reacción social desde que se dio a conocer, manteniendo a la comunidad y a los medios atentos a cada novedad. Inicialmente, los tíos de la menor fueron considerados personas de interés por indicios preliminares, lo que elevó la atención pública y la inquietud entre los allegados.
Mientras el Ministerio Público continúa con las indagatorias sin ofrecer nuevos detalles oficiales, la familia insiste en que el caso no debe quedar en el olvido. Reiteran su disposición a colaborar con las autoridades y exigen que se esclarezcan los hechos, se asignen responsabilidades y se garantice un proceso transparente y constante.
