
En Estados Unidos, mientras experimenta los altibajos de una fama repentina, con contratos constantes y giras por diversas ciudades, La Fruta ha decidido abrirse al público sobre su vida tras su participación en el reality Casa Alofoke 2. En una entrevista íntima, llena de confesiones, reflexiones y momentos de humor, el carismático influencer compartió cómo ha cambiado su vida desde ese punto.
Desde un set iluminado en medio de la noche, alrededor de las 2:00 a. m., La Fruta habló sin tapujos sobre los desafíos de la fama, las críticas dirigidas hacia su entorno, las presiones económicas y, sobre todo, su amor incondicional por su familia.
Uno de los momentos más tensos de la charla llegó cuando surgió el tema de las redes sociales y las acusaciones contra su hijo, Andy Show. Algunas personas han señalado que este «se adueña del protagonismo» que, aseguran, pertenece únicamente a su padre. Firme en su posición, La Fruta respondió: «Ese es mi hijo, no un extraño. Si el logro es mío, también es de él. A mí me conocen por él, y a él lo conocen por mí». Por su parte, Andy comentó: «Donde él no va, yo no voy. Yo solo voy si mi papá va». Juntos dejaron claro que su éxito es un esfuerzo compartido y que ninguna crítica externa podrá romper el lazo que han forjado desde sus principios humildes.
La entrevista ofreció también un vistazo a cómo su vida ha cambiado desde que comenzó a hacerse conocido. La Fruta recordó sus días más modestos, comparándolos con la actualidad. Entre risas mencionó cómo antes vivían en una casa con un solo cuarto, a tal punto que su hija le pedía que saliera cada vez que necesitaba cambiarse. Ahora, aunque su calidad de vida ha mejorado considerablemente con la adquisición de una nueva vivienda, señaló que mantiene el mismo entusiasmo por trabajar día a día: «Estamos en modo ratrillo; agarramos todo lo que aparece porque sabemos que esto no es para siempre».
Con la voz entrecortada, recordó los momentos difíciles durante el encierro en el reality show. Habló de la nostalgia que sentía al pensar en sus hijos, cómo extrañaba a su madre y se preocupaba por si en casa hacía falta algo como medicamentos o el pago del alquiler. Andy también compartió que conserva la cadena de oro que su padre ganó en el programa, pero explicó que prefiere no exhibirla porque se considera una persona tranquila y amante de la paz.
Otro tema emotivo fue la relación con viejos amigos. La Fruta mencionó cómo algunas amistades se han deteriorado debido a malos entendidos o sentimientos de envidia. Contó cómo uno de sus amigos de infancia lo confrontó agresivamente tras no responder a una llamada telefónica. Al respecto señaló: «No hagan eso. Tal vez estoy ocupado; espérame y yo te devuelvo la llamada». Asimismo, criticó las frecuentes frases como «todo lo que sube baja», argumentando que detrás de ellas muchas veces se esconde el deseo de verlo caer.
Pese a las críticas, los proyectos no se detienen. Desde su salida del reality, La Fruta ha firmado más de 30 contratos y actualmente se encuentra de gira por Estados Unidos, visitando lugares como Texas y Costa Rica. Además, está incursionando en la televisión con nuevos segmentos y una colaboración semanal en el programa El Gordo y la Flaca de Univisión. También tiene planes de lanzar un canal de YouTube donde compartirá transmisiones en vivo mostrando tanto su día a día como los personajes humorísticos que ha creado junto a su equipo.
A lo largo de la entrevista, destacó el rol clave de quienes lo han acompañado desde sus inicios. Su grupo cercano incluye amigos como Care Crimn y Raymond, quien hoy funge como su mánager. La dedicación del equipo quedó plasmada en una anécdota: mientras él estaba aún encerrado grabando el reality show, ya habían vendido más de 30 presentaciones.
A pesar del éxito, La Fruta asegura no haber perdido su esencia. Sigue disfrutando comidas simples como arroz con huevo, frecuenta su barrio y cuida tanto de su madre como de sus hijos con cada peso que gana. Aunque algunos lo imaginan retirado debido a rumores sobre su fortuna, desmintió tales especulaciones con humor: «Eso es puro cuento; eso es mito como la sirena. Estoy bien para comer arroz con mi abuela y ayudar a los míos». Asimismo, subrayó la importancia de manejar sus ingresos con inteligencia financiera para asegurar el bienestar a futuro.
Más que una figura viral, La Fruta se presenta ahora como un hombre comprometido con sus valores
