
Santo Domingo – La defensa de Santiago Hazim solicitó al tribunal consideraciones especiales debido a su estado de salud durante la audiencia para determinar medidas cautelares en el caso Senasa.
La petición fue presentada durante la sesión en el Juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, dirigida por el juez Rigoberto Sena. Los abogados de Hazim, exdirector del Seguro Nacional de Salud, argumentaron con base en certificaciones médicas para justificar un trato diferenciado, destacando padecimientos clínicos documentados.
El abogado Miguel Valerio entregó al tribunal un certificado médico firmado por el neurólogo Luis A. Taveras Guzmán. Este informe detalla que Hazim, de 59 años, ha sido paciente del especialista desde 2011 y está bajo seguimiento neurológico constante.
El documento también incluye un historial clínico que revela condiciones de salud como arritmias cardíacas y una grave enfermedad inmunológica. Además, indica que estos diagnósticos fueron confirmados mediante resonancias magnéticas de cráneo y médula espinal, confirmando la presencia de esclerosis múltiple. El diagnóstico fue posteriormente ratificado en un hospital de los Estados Unidos, donde Hazim recibe tratamiento especializado.
Actualmente, el tratamiento médico consiste en la administración de Ocrelizumab (Ocrevus) dos veces al año en un hospital de Nueva York. Por esta razón, se requieren desplazamientos periódicos al exterior para garantizar la continuidad del procedimiento bajo supervisión profesional.
Durante la audiencia, la defensa resaltó que la esclerosis múltiple es una enfermedad que puede empeorar con el estrés prolongado. Argumentaron que el ingreso a un centro de detención podría agravar significativamente su estado de salud debido a su edad, diagnóstico y antecedentes médicos.
En función de esto, solicitaron que se le otorgue arresto domiciliario y se permita viajar al extranjero para mantener su tratamiento, sin imponer restricciones a su salida del país. La decisión quedó pendiente, bajo la valoración del tribunal.
Por: Carolina Álvarez

