
Hato Mayor, República Dominicana — Indhira Then, conocida cariñosamente en su comunidad como “La Mella de Cibao”, falleció la mañana de este lunes mientras recibía atención médica en un centro de salud de Santo Domingo. Su partida deja un profundo vacío entre aquellos que la estimaron y compartieron momentos con ella.
De acuerdo con los reportes disponibles, Indhira sufrió un paro cardíaco en medio del proceso de atención médica, un desenlace que tomó por sorpresa a su familia, amigos y compañeros de trabajo, quienes seguían con atención su estado de salud. Desde hace tiempo, la destacada trabajadora de la salud batallaba contra el cáncer de mama, enfermedad que la llevó a buscar tratamientos fuera de su provincia en días recientes.
Su fallecimiento resulta especialmente conmovedor, dado su trayectoria como una mujer dedicada a cuidar de otros. Paradójicamente, en sus últimos días era ella quien requería ese mismo cuidado que ofreció con tanto esmero durante su vida.
Formada como enfermera, Indhira ejercía recientemente como farmacéutica en el Hospital de Hato Mayor. En esta institución era valorada por su dedicación ejemplar, trato humano y compromiso inquebrantable con sus responsabilidades. La noticia causó un dolor profundo entre sus colegas, quienes siempre la reconocieron como una persona cálida, trabajadora y generosa.
El impacto de su partida también se sintió entre los residentes de Hato Mayor, donde Indhira era conocida y apreciada por mucho más que su labor profesional. Su personalidad entrañable y el apodo con el que la identificaban afectuosamente en la comunidad la hacían una figura especial para muchos.
La tristeza embarga ahora a sus familiares más cercanos, quienes han recibido el consuelo de amigos y allegados que se han acercado para ofrecer apoyo y expresar sus condolencias ante una pérdida tan inesperada. En paralelo, las redes sociales se llenaron de mensajes de dolor y reconocimiento hacia Indhira Then, destacando su legado como profesional comprometida con el bienestar de los demás.
La partida de “La Mella de Cibao” deja una reflexión sobre la vulnerabilidad de quienes sostienen los sistemas sanitarios locales. Personas como Indhira trabajan incansablemente para cuidar la salud ajena, muchas veces sin recibir el reconocimiento que merecen durante sus vidas. Su ausencia no solo entristece, sino que invita a valorar a todos aquellos que día tras día ejercen su vocación con entrega y humanidad.





