
La comunidad de Sierra Prieta, en Santo Domingo Norte, lamenta profundamente la trágica pérdida de Anser Daniel Rincón Fabián, un adolescente de 15 años que falleció en una laguna ubicada detrás de la academia de béisbol JM, en la carretera Yamasá – Villa Mella.
Tanto los familiares como los vecinos del joven expresan su dolor ante lo ocurrido y solicitan mayor atención por parte de las autoridades locales y de la academia deportiva, señalando posibles fallos en las medidas de seguridad.
De acuerdo con los informes iniciales, Anser ingresó al cuerpo de agua alrededor de las 4:00 p.m. del domingo mientras se encontraba con amigos en las instalaciones de la academia. Sin embargo, al no regresar a casa, sus familiares comenzaron a preocuparse y notificaron su desaparición a las autoridades competentes.
Las labores de búsqueda enfrentaron obstáculos al inicio debido a la falta de equipos especializados. Las versiones de los testigos no permitieron esclarecer inmediatamente si el joven había logrado salir del agua por su cuenta, lo que generó mayor preocupación y confusión entre sus seres queridos.
En el lugar se encontraron algunos objetos personales del adolescente, como una gorra y una chancleta, confirmando su permanencia en los alrededores. Tanto la Policía Nacional como miembros de la Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos participaron en las labores de rescate. Finalmente, tras un arduo trabajo, el cuerpo sin vida del menor fue recuperado de la laguna perteneciente al sector La Victoria. La noticia sumió a toda la comunidad en un profundo estado de conmoción.
En vista de estos hechos, familiares de Anser han expresado su enojo hacia la academia y las autoridades, exigiendo explicaciones por lo que consideran una evidente negligencia. Por su parte, los vecinos recordaron al joven como una persona cercana, querida y apasionada por el béisbol, lo que incrementa el pesar colectivo por su partida.
Una familiar señaló su inconformidad afirmando que quieren que el caso sea investigado y resuelto adecuadamente para evitar que quede impune como otros incidentes anteriores. También denunció las precarias condiciones del lugar, incluyendo una piscina y baños inadecuados para los jóvenes. Otra pariente del joven criticó la prolongada ausencia de servicios básicos como electricidad en el complejo, así como las dificultades que atravesaban diario los estudiantes al no contar con condiciones óptimas.
El padre del joven, visiblemente afectado por la tragedia, manifestó su incredulidad frente a las circunstancias expuestas tras la muerte de su hijo. Según explicó, le indicaron que el adolescente había accedido por iniciativa propia a un área restringida, algo inexplicable para él dado que su hijo no sabía nadar. También expresó su frustración porque envió a Anser con la esperanza de un futuro prometedor en el béisbol, pero ahora debía regresar con su cuerpo sin vida.
Este lamentable caso evidencia la necesidad urgente de garantizar estándares de seguridad adecuados en espacios recreativos y deportivos, junto con protocolos efectivos para evitar tragedias similares. Mientras tanto, los habitantes de Sierra Prieta permanecen desolados y alzan su voz exigiendo medidas preventivas que protejan a los jóvenes en el futuro.
