
El proceso judicial relacionado con el colapso de la discoteca Jet Set entra en un momento crucial tras la decisión del tribunal de dar luz verde a nuevas investigaciones técnicas, estableciendo plazos específicos que marcarán el ritmo de la pesquisa.
El Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional aprobó una solicitud presentada por los hermanos Espaillat para realizar un peritaje estructural en busca de esclarecer las causas del incidente. El plazo otorgado para finalizar este análisis es de 30 días hábiles.
La decisión fue emitida por el juez Reymundo Antonio Mejía Zorrilla, quien acogió parcialmente las solicitudes de la defensa de los imputados, permitiendo incorporar evidencia técnica adicional. En particular, se ordenó la participación de un equipo especializado en ingeniería para examinar el estado del concreto y del acero de la edificación, con el propósito de identificar posibles fallos estructurales.
Dentro de este proceso se evaluará si el colapso estuvo influido por factores externos o errores humanos, lo que será determinante para asignar las responsabilidades en el caso. Las pruebas aprobadas incluyen estudios avanzados como análisis de carbonatación del concreto y pruebas petrográficas, además de ensayos que medirán la resistencia de los materiales utilizados en la construcción. También se realizarán mediciones que determinen la corrosión presente en estructuras metálicas, pruebas de carga en vigas y exámenes microscópicos para una inspección más precisa.
Otro aspecto clave de la instrucción es el análisis digital de un teléfono celular Galaxy A12, que el tribunal pidió al Ministerio Público remitir al Instituto Nacional de Ciencias Forenses. Este paso busca extraer información relevante relacionada con el caso. Sin embargo, el juez desestimó una solicitud para obtener nuevamente videos de cámaras de seguridad, argumentando que dichos materiales ya forman parte del expediente y no es necesario duplicarlos.
Además, se aprobó la participación de un consultor técnico, propuesto por la defensa, quien supervisará los peritajes autorizados durante esta etapa del proceso. El tribunal fundamentó estas decisiones en el respeto al derecho de defensa y el debido proceso legal, asegurando que las partes involucradas puedan participar activamente en la producción y evaluación de pruebas.
Con estas medidas en marcha, el desarrollo del caso se concentra ahora en validar la pertinencia y solidez de los nuevos elementos probatorios. Tanto los estudios estructurales como el análisis del dispositivo móvil serán determinantes para moldear el rumbo de este expediente antes de que se llegue a un posible juicio de fondo. Todas las diligencias deberán completarse dentro del período establecido por el tribunal para garantizar la continuidad ordenada y técnica del procedimiento judicial.
