
En Villa Vásquez, el alcalde Jenrry Castro exigió la destitución del coronel Jiménez Regalado tras una polémica intervención policial en dos establecimientos comerciales que generó conmoción en el municipio la noche del domingo.
Castro condenó con firmeza el proceder de la Policía Nacional y el equipo de Acción Rápida de Mao, calificando los hechos como un acto de abuso sin precedentes contra los residentes de la localidad.
Según explicó, lo acontecido a las 10 de la noche en Villa Vásquez representó un episodio jamás visto en sus 49 años viviendo en el municipio.
El suceso tuvo lugar en dos locales donde se expendían bebidas alcohólicas: una discoteca y otro negocio cuya clientela acostumbraba reunirse frente al establecimiento. La operación estuvo encabezada por el coronel Jiménez.
Durante la intervención, los agentes irrumpieron utilizando gases lacrimógenos y retiraron todas las sillas del primer local, dejando como resultado varias personas afectadas.
Más tarde, la operación se trasladó a la discoteca Addiction VIP, ubicada en la avenida principal. El alcalde mencionó que es habitual que durante las celebraciones navideñas se congreguen personas en el exterior de estos locales.
Según sus declaraciones, la policía ingresó a la discoteca cerrada usando gases lacrimógenos, transformando el ambiente festivo de Villa Vásquez en un escenario caótico que puso en peligro a los ciudadanos.
Castro subrayó que, a pesar de siempre haber mostrado su apoyo al coronel Jiménez, esta vez consideró que el accionar policial fue completamente desmedido en relación a los hechos.
Aseguró que no existía ninguna situación que justificara tal intervención: no hubo enfrentamientos, violencia ni venta de sustancias ilícitas; solo personas disfrutando de las festividades navideñas.
El alcalde criticó duramente la falta de diálogo por parte de los agentes, destacando que otros miembros de la institución suelen optar por acercamientos pacíficos para mantener el orden sin tensiones.
Además, fue categórico al declarar que el coronel Jiménez Regalado no era apto para continuar en el municipio, debido a su actitud confrontativa que, según él, pone en peligro a los ciudadanos.
Castro instó a la ministra Farideh Raful a garantizar justicia en este caso. Aunque reconoció su labor al frente del ministerio, solicitó medidas concretas para enfrentar lo sucedido.
Finalmente, mencionó al presidente Luis Abinader y su intención de brindar tranquilidad a la ciudadanía durante las celebraciones navideñas. Afirmó que las acciones policiales emprendidas distan de esos propósitos y demandó coherencia con la visión del gobierno.
