
San Francisco de Macorís, República Dominicana. — Un segundo implicado en el hecho violento ocurrido en un puesto de comida rápida de San Francisco de Macorís, donde perdió la vida Miguel Ramón Cruz Gómez, de 31 años, conocido como Miguelito, se entregó de manera voluntaria a las autoridades y ofreció una versión de los acontecimientos que contradice el relato inicial sobre el origen de la confrontación.
Se trata de Bernal Israel Sánchez Pichardo, alias “Tata”, quien se presentó ante la Dirección Central de Investigación (DICRIM) de la Policía Nacional para responder por su presunta participación en el incidente registrado en el establecimiento D’ Lelito Hot Dog, ubicado en las proximidades del parque Los Mártires.
Durante un testimonio grabado, Sánchez Pichardo admitió haber participado en el altercado físico, aunque negó conocer quién realizó los disparos que ocasionaron la muerte de Cruz Gómez.
Según explicó, la noche del hecho acompañaba a Jonathan Romero, quien previamente también se entregó a las autoridades, y a la esposa de este, cuando acudieron al establecimiento para comprar alimentos.
De acuerdo con su declaración, al llegar al lugar Jonathan Romero se dirigió directamente hacia la víctima y comenzó la agresión física, lo que provocó una riña entre varias personas presentes.
Sánchez Pichardo afirmó que también se enfrentó físicamente con Miguel Ramón Cruz Gómez durante el incidente, mientras Romero sostenía otra confrontación por separado.
Uno de los aspectos más relevantes de su testimonio fue el señalamiento de que la discusión no se originó por el turno para ser atendidos, como se informó inicialmente.
El imputado aseguró que el conflicto habría estado relacionado con un problema personal entre Jonathan Romero y el grupo de la víctima, presuntamente motivado por comentarios sobre la esposa de Romero y burlas en su contra.
Asimismo, indicó que conoció ese supuesto motivo después de ocurridos los hechos y reiteró que desconoce quién realizó los disparos que causaron la muerte de Miguelito y las heridas sufridas por una joven que también resultó afectada durante el incidente.
Sánchez Pichardo manifestó que decidió entregarse para enfrentar el proceso judicial y defenderse de las acusaciones formuladas en su contra. Además, expresó pesar por lo sucedido y envió un mensaje de condolencias a los familiares del fallecido.
Por su parte, Jonathan Romero había declarado previamente que no fue el responsable de los disparos y sostuvo que fue agredido cuando regresó al establecimiento en busca de un dinero que, según afirmó, había extraviado.
Esa versión fue rechazada por Lewin Ramón Cruz, hermano de la víctima, quien aseguró que ninguno de los integrantes de su grupo portaba armas u objetos para agredir y afirmó que el personal del negocio los dejó desprotegidos al cerrar las puertas durante el altercado.
Con la entrega de ambos implicados, el Ministerio Público continúa las investigaciones para establecer con precisión cómo ocurrieron los hechos y determinar la identidad de la persona que realizó los disparos.
Las autoridades informaron que serán fundamentales los análisis balísticos, las cámaras de vigilancia del establecimiento y los testimonios recopilados para esclarecer completamente el caso y definir las responsabilidades correspondientes.
