
Juan, o «El Cimarrón», como lo llaman los lugareños, tiene entre 45 y 50 años y lleva más de treinta años viviendo aislado.
Su historia transcurre en las montañas cerca de Los Artices, en el municipio de Sabana de la Mar, departamento de Hato Mayor.
Durante estos largos años, Juan ha logrado sobrevivir de forma autosuficiente en condiciones extremas, sin servicios básicos, tecnología ni relaciones sociales estables.
Según quienes lo conocen, rechaza cualquier tipo de contacto con los demás y duerme desnudo en una cueva rudimentaria construida con hojas de palma y madera.
Su comida proviene directamente de las montañas y, como no hay cerillas ni encendedores, aprendió a hacer fuego con piedras.
Los residentes de las comunidades cercanas lo conocen desde hace décadas y lo llaman el “Ermitaño salvaje” debido a su estilo de vida solitario y sencillo.
