
SANTIAGO, RD – Una atmósfera de indignación rodea el caso de la pequeña Jazlin Isabella Graciano, una bebé de apenas tres meses de edad que perdió la vida el pasado 15 de octubre de 2025 mientras se encontraba bajo la tutela del Estado en el centro de acogida Remisericordia.
Lo que inició como una disputa legal por régimen de visitas entre sus padres, ha escalado a una denuncia pública de presunta negligencia institucional y un intento de «silenciar» a la familia por parte de las autoridades competentes.
El polémico traslado a Remisericordia
Según el relato de su padre, Juan Nicodemo Graciano Cruz, el conflicto comenzó cuando la madre de la menor le impedía verla. El caso llegó al Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes, donde la fiscal Angelina Santos otorgó inicialmente la custodia provisional a una tía materna.
Sin embargo, Graciano denuncia que la magistrada Santos retiró a la bebé de los brazos de su abuela de forma arbitraria para enviarla al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), ignorando la disposición del padre de acoger a la niña en su propio hogar, el cual asegura estaba totalmente equipado para sus cuidados. Finalmente, la menor fue trasladada a Remisericordia, una asociación sin fines de lucro en el sector de La Otra Banda que colabora con el Estado.
Denuncias de coacción y falta de respuestas
Tras el fallecimiento de Jazlin en dicho centro, el padre asegura haber sido objeto de presiones por parte de funcionarios de alto nivel en Santiago.
- Acusación contra CONANI: Graciano afirmó que la directora de CONANI en Santiago, Natividad Rodríguez, le instruyó explícitamente que no mencionara al centro Remisericordia en sus declaraciones y que «les echara la culpa a ellos» (a CONANI).
- Justicia bloqueada: Los conductores de Somos Pueblo TV denunciaron que se está tratando de proteger al centro debido a sus influyentes donantes y fundadores. Señalaron además que, al momento de la denuncia, el padre no había recibido los resultados de la autopsia y estaba siendo tratado «como un delincuente» al acudir a las instituciones judiciales.
Un llamado a la Procuraduría
El caso ha generado un fuerte rechazo social, con comunicadores exigiendo que la Procuraduría General de la República abra una investigación penal contra la fiscalía actuante y el personal del centro Remisericordia. «Esta herida en mi corazón se queda hasta que yo me muera», expresó un conmovido Juan Graciano durante la entrevista, mientras portaba un polo blanco con la foto de su hija y el reclamo de justicia.
Hasta el momento, ninguna autoridad ha emitido un comunicado oficial aclarando las causas de la muerte de Jazlin Isabella Graciano ni el estatus de las investigaciones internas en el centro de acogida.
