
Josefina Tavarez Muñoz, de 35 años y originaria de San Francisco de Macorís, falleció en Wake Forest, Carolina del Norte. Su pareja, Hariston José Ureña Morales, también dominicano y de La Vega, es el principal sospechoso del crimen. Los familiares de Josefina piden que se le imponga cadena perpetua al autor, quien fue arrestado de inmediato por las autoridades locales.
Una hermana de Josefina relató que recibió la noticia después de las seis de la tarde el día del incidente. La víctima, madre de tres niños, fue impactada por al menos cuatro balas en el rostro, mientras estaba frente a su madre y dos de sus hijos. La pareja no tenía hijos en común y se conocieron en el extranjero, donde habían estado en una relación por menos de un año.
De acuerdo con el testimonio de la familia, la hermana comentó: “Mi hermano me llamó y me dijo, eh, pasó algo, pero mantente tranquila. Yo le pregunté, ¿qué sucedió? Me respondió, ay, el esposo de mi hermana le disparó dos veces, pero no me dijo que estaba sin vida”. La madre de la víctima, que vivía con ella, fue testigo de los acontecimientos y luchó por intentar prevenir la tragedia. Josefina intentó esconderse debajo de un automóvil, pero no tuvo éxito.
Los familiares señalaron que había señales previas de un comportamiento controlador. La madre había manifestado su preocupación porque el agresor poseía un arma y mostraba actitudes amenazantes. “Mi mamá decía, tengo miedo porque tiene un arma y cuando él llega habla con esa autoridad, con ese odio”, recordó la hermana.
Josefina había abandonado el país el 3 de marzo de 2019 y había estado fuera durante seis años. Tenía la intención de visitar a su familia en un futuro cercano. Dejó atrás a tres hijos: uno de 18 años, una de 11 y otra de 8 años. Minutos después del incidente, Ureña Morales grabó un video en el que pedía disculpas y mencionaba motivos pasionales, material que se difundió en redes sociales. Los familiares aún no han decidido si repatriarán el cuerpo o si llevarán a cabo los servicios funerarios en Estados Unidos. La comunidad francomacorisana y la diáspora dominicana han mostrado su apoyo a los afectados por esta pérdida.
