
Un trágico suceso tuvo lugar el viernes 12 de septiembre en el municipio de Jaguaré, en el norte del estado de Espírito Santo, Brasil, cuando un niño de un año y nueve meses, llamado Gael Neves Sena, falleció ahogado en una piscina.
La Policía Científica informó que a las 15:20 horas se requirió el servicio de traslado forense para llevar el cuerpo desde la Unidad Mixta de Internación (UMI) de Jaguaré, donde el pequeño había sido llevado sin signos vitales.
Según el informe médico proporcionado a las autoridades, la muerte se debió a asfixia por inmersión.
Más tarde, el cuerpo fue llevado a la Sección Regional de Medicina Legal (SML) en Linhares, donde se realizó la autopsia antes de ser entregado a sus familiares para los servicios funerarios.
La Alcaldía de Jaguaré publicó un comunicado en el que expresó su profundo pesar por la pérdida del niño, quien era estudiante de una escuela municipal, y ofreció su apoyo y condolencias a la familia en este difícil momento.
