
Esmeralda Moronta de los Santos no era simplemente un nombre más en la lista de víctimas de feminicidio que cada día sacude la República Dominicana. Era madre, emprendedora, repostera y la creadora de Estilo Pastelero, un proyecto que convirtió en su forma de vida, pasión y sustento a través del arte culinario.
Una madre emprendedora víctima de una tragedia tras denunciar acoso
En sus redes sociales, especialmente en @estilopastelero, Esmeralda compartía el resultado de años de trabajo dedicado. Su oferta no solo incluía bizcochos personalizados y mesas de postres, sino también una amplia variedad de productos como galletas, cheesecakes, tres leches, macarons, cake pops, cupcakes, polvorones y ponches artesanales. Pero el favorito indiscutible entre sus clientes era el volcán de dulce de leche, uno de sus productos más solicitados.
La vida de Esmeralda se vio trágicamente interrumpida el pasado miércoles en el sector Alma Rosa I, Santo Domingo Este. Según los reportes preliminares, fue asesinada a tiros por su expareja sentimental, Omar Tejeda Guzmán, quien posteriormente se quitó la vida con la misma arma. La víctima tenía solo 36 años, mientras que su agresor contaba con 48.
Un sueño que nació en casa
Estilo Pastelero surgió hace varios años en un entorno doméstico, al igual que muchos emprendimientos dominicanos que nacen impulsados por la pasión, la necesidad y el apoyo familiar. En una entrevista con el diario El Caribe en 2018, Esmeralda compartió cómo su amor por la repostería la motivó a perfeccionar sus habilidades y aprender nuevas técnicas. Comenzó creando postres para reuniones familiares, donde su talento empezó a ser reconocido. La calidad y creatividad de sus productos llevaron a sus seres queridos a animarla a formalizar su proyecto.
El primer pastel que realizó de manera oficial fue para el cumpleaños de su hermana menor. Aquella noche se convirtió en un hito para el inicio de su negocio, ya que la respuesta fue tan positiva que terminó recibiendo tres pedidos antes de que concluyera la celebración. Según recordó en la entrevista, fue entonces cuando todo comenzó: esa inesperada reacción marcó el inicio del sueño que más tarde definiría su vida.
Estilo Pastelero evolucionó poco a poco hasta convertirse en una marca vinculada a momentos especiales. Esmeralda siempre lo describió como mucho más que un simple negocio: era el reflejo de su dedicación y amor por lo que hacía. Para ella, la repostería representaba no solo un medio de subsistencia, sino también una forma de expresar emociones y conectar con las personas.
Creaciones con identidad propia
Los productos de Estilo Pastelero no solo obedecían a recetas tradicionales; tenían su propio carácter. Según la propia Moronta, su estilo combinaba lo clásico con un sello personal y singular que buscaba traducir los deseos y las expectativas de sus clientes en cada detalle. Desde las texturas y colores hasta los sabores únicos, cada pieza era un reflejo del mensaje que cada cliente deseaba transmitir.
Para 2018, Esmeralda elaboraba más de 20 pasteles al mes, algunos diseñados para ocasiones especiales y otros como parte de mesas completas de postres. En ese entonces, soñaba con consolidar su marca como un referente dominicano en términos de sabor y calidad. También imaginaba un futuro donde podría tener un establecimiento propio; sin embargo, en aquel momento sus ventas se gestionaban principalmente a través de plataformas como Instagram y Facebook.
En este contexto lleno de pasión y sueños truncados, la historia de Esmeralda Moronta nos recuerda con dolor la urgencia de erradicar la violencia en nuestras sociedades y proteger las vidas y los sueños de tantas mujeres que luchan cada día por construir un futuro mejor.
